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TLs – mentores de la calidad técnica

Podemos decir que un líder es aquel que encabeza un movimiento y, en FDV, uno de los movimientos fundamentales es y será siempre el de la mejora continua de la calidad técnica de nuestros procesos y productos. En relación a esto, la llegada del Consultorio de Líderes Técnicos -un espacio para tratar aquellos proyectos que necesitan asistencia en aspectos técnicos, es una iniciativa que merece ser compartida y difundida. Aquí vamos.

En FDV, un líder técnico (en adelante lo llamaremos TL), es el responsable final de la calidad técnica de un proyecto. Pero también se ocupa, como todo líder, de transmitir una visión a su equipo. Entre sus responsabilidades se encuentran:

  • Tomar decisiones que aseguren el tailoring técnico del proyecto para definir su proceso de desarrollo.
  • Asegurar que se documenten y comuniquen dichas decisiones.
  • Brindar seguimiento al cliente y a otros actores involucrados en el proceso, informándoles sobre:
    • Riesgos técnicos.
    • Arquitectura, infraestructura y otros aspectos de la solución adoptada.
    • Proceso de desarrollo y prácticas de calidad.
    • Deuda técnica.
  • Funcionar como interfaz técnica de su equipo
  • Cumplir el papel de mentor de desarrolladores, asegurando la mejor productividad y calidad del trabajo.

Para llevar adelante todas las tareas que nombramos, un TL,  aparte de poseer el conocimiento técnico, también debe contar con habilidades llamadas “blandas”. Esteban Invernizzi, quien en FDV hace las veces de gurú y referente técnico, es un claro ejemplo de esta combinatoria. Él es, como todos dicen, “líder de líderes” y se encarga de coordinar, guiar y brindar pautas de trabajo al resto de los TLs. De hecho, los TLs en FDV existen un poco gracias a su iniciativa, ya que fue él quien propagó esta necesidad de demostrar a nuestros developers cómo funcionan y agregan valor las mejores prácticas. Acá “si estás teniendo un problema específico de procesos de desarrollo, podés buscar a Esteban”.

Fernando Lescano, reciente incorporación al equipo de Líderes Técnicos, nos cuenta que “los TLs mejoran el día a día laboral, hacen que nos encontremos con menos roces o problemas”, potenciando el proceso de mejora continua.

¿Pero entonces, por qué algunos de nuestros proyectos no cuentan con TL? Bueno, porque “a veces es difícil justificar que un desarrollador se ocupe de tareas que le van a quitar tiempo de coding”, nos dice Fernando. Incluso cuando está justificado, y tenemos documentos preparados que explicitan y avalan la necesidad y las ventajas de realizar un tailoring técnico, en ocasiones no es factible que alguien pueda asumir el rol de TL.

La idea del Consultorio surge a raíz de esta problemática, para llevar las buenas prácticas del liderazgo técnico a esos proyectos en los que no existe un TL. Como dice Lucas Simonelli (otro de nuestros TLs) el Consultorio aparece para plantar una semilla, para fomentar que la gente busque proactivamente a su TL. Lucas nos contó también cómo fueron los primeros pasos para comenzar a trabajar:

La “queja”

“Lo primero que hicimos fue enviar un formulario para que la gente que veía cosas discutibles en su proyecto se ‘quejara a piacere’. De esta forma, obtuvimos una lista de proyectos problemáticos, y además, de gente en ellos que piensa que se puede mejorar. Ellos serán en el futuro los ‘embajadores’ que ayudarán a cambiar el proyecto desde adentro.”

Entrevistamos

“A continuación, hicimos entrevistas a los involucrados, para que nos cuenten más en detalle qué estaba pasando, y decidir cuál era el proyecto más crítico con el que haríamos nuestro primer intento. Del resultado de esas charlas surgieron los primeros ‘pacientes’.”

Arrancamos

“Desde el Consultorio decidí hacerme cargo de uno de los proyectos. Éste resultó ser uno muy complejo, con más de un año y medio de trayectoria, a lo largo del cual se habían entrecruzado cambios de scope y de equipo. El primer día me junté con la gente del proyecto y juntos decidimos atacar los problemas que más les preocupaban: la discordancia organizativa y el retrabajo. La solución tentativa a la que llegamos fue hacer una “Definition of Done” y cumplirla, y empezar con el registro de la deuda técnica. Ambas ideas fueron sorprendentemente bien recibidas por un equipo con un camino recorrido que quería seguir tirando para arriba. Traté de no meterme demasiado para que no se sientan presionados, y sólo pregunté semanalmente cómo estaba todo y que cosas de la DoD se iban cumpliendo.»

A futuro

“El proyecto ya está casi cerrado, y creo que el balance fue positivo. Todos los chicos del equipo tuvieron un lugar para poder expresar sus quejas de calidad donde se les dió bola, y pudieron implementar las soluciones casi por su cuenta.”

En FDV, el Consultorio es nuestra herramienta para cuando un proyecto se complejiza, para cuando nos encontramos demasiadas veces corrigiendo un mismo “bug”, o para esas veces en que tardamos mucho en hacer un deploy. En el Consultorio siguen un protocolo exhaustivo, desde la selección del proyecto y su diagnóstico para detectar los problemas más importantes a solucionar, hasta la metodología y las acciones para encontrar las soluciones y su implementación.

Leímos por ahí que un líder técnico siempre debe demostrar capacidad en tres áreas: soporte a su equipo, excelencia técnica e innovación. Esas son variables por las que en FDV, y específicamente en el Consultorio, luchamos para que siempre estén presentes.

 

Por el editor del blog.

 

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